El medio ambiente en Sevilla, un reto de futuro

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29/05/2019

El medio ambiente es la base de la vida y la sociedad. Si quieres cambiar una realidad injusta analiza el problema bajo la óptica medioambiental. A nivel de ciudad, en el estado actual y las incertidumbres futuras, constituye algo difícilmente asumible que en un Ayuntamiento no exista una Concejalía de Medio Ambiente con amplias competencias. En la ciudad del siglo XXI, un sistema complejo en un escenario de incertidumbres, el medio ambiente y la salud están unidos.

El modelo Ciudad Saludable que defiende Juan Espadas constituye una aproximación incuestionable, que aglutina múltiples iniciativas, para afrontar los problemas actuales y futuros de la ciudad. El ecosistema urbano de Sevilla muestra una matriz ambiental con muchas variables que hay que determinar para entender la realidad urbana proyectada sobre barrios con realidades muy distintas. Los problemas ecológicos de la ciudad se pueden resolver sólo parcialmente en cuatro años, para profundizar en ellos hace falta un marco temporal mayor. La ciudad de Sevilla tiene un elevado número de planes estratégicos, como el Plan Local de Intervención en Zonas Desfavorecidas, Plan Local de Salud de Sevilla, Plan de Mitigación ante el Cambio Climático, Plan de Adaptación ante el Cambio Climático, Programa de la Bicicleta, Programa de Huertos Urbanos y, finalmente, como instrumento integrador, el Plan Estratégico 2030. Las ciudades tienen realidades injustas heredadas. Sevilla tiene el Plan de Intervención en Zonas Desfavorecidas que resulta imprescindible por justicia social, que coincide con la justicia ecológica.

El modelo de Ciudad Saludable ha sido aplicado a la Avenida de El Greco generando un espacio de calidad para disfrute de los vecinos, exportable a otros barrios. El desarrollo de nuevas zonas de convivencia para la ciudadanía, como Torneo o Tamarguillo, debe hacerse con criterios basados en la naturaleza. El modelo de transformación verde asociado al tanque tormentas de Emasesa en Las Huertas es un magnífico ejemplo. La extensión del tranvía a la mayor parte de la ciudad es otra realidad necesaria para Sevilla, que recuperaría una forma más ecológica de movilidad. Sevilla tiene 280.000 árboles y una elevada diversidad de parques y jardines, un patrimonio bien gestionado pero que necesita medios y conocimiento. Hace falta un plan de sombra basado en el arbolado y no en formas tecnológicas alternativas más costosas. Sobre la calidad del aire de Sevilla desconocemos detalles concretos, hay que plantear controles sobre el terreno por toda la ciudad, analizando el papel del árbol en la limpieza del aire. Sevilla debe controlar la contaminación electromagnética en aumento actualmente. El Plan de Salud del Ayuntamiento de Sevilla es una importante herramienta a desarrollar en los próximos años. El modelo de ecobarrios es imprescindible. Sevilla, partiendo del conocimiento y la acción, debe ser un ecosistema saludable, sostenible y social.